
Estocolmo es un destino perfecto para una escapada. Una ciudad que, pese a no tener una gran fama, te sorprende cuando la descubres y te deja con ganas de más. Una ciudad en la que te adentras en un museo y ves un barco de guerra sueco del siglo XVII que te deja sin palabras, un metro en donde no paras de hacer fotos o cafés encantadores donde el olor a los bollos de canela (kanelbullar) inunda todo el ambiente. Pasear por su casco histórico es como estar en un decorado, su ayuntamiento una verdadera joya y si vais con niños no faltan los parques y espacios para que jueguen.
Estocolmo no os defraudará y en este post os voy a convencer para que la incluyáis cuanto antes en vuestra lista de destinos. ¿Vamos a conocer la elegante y bella capital de Escandinavia?








