
Copenhague no es una ciudad que te venga a la cabeza de primeras para elegirla como destino navideño. Pero hay un motivo por el que compensa, y mucho, hacerlo. Y ese motivo se llama Tívoli.
Este parque de atracciones muestra su mejor cara en estas fechas, con una decoración preciosa que te sumerge en un auténtico cuento navideño. Un paraíso para amantes de la navidad, pequeños y mayores.
Pero la capital de Dinamarca tiene mucho más. Nos emocionamos al pasear por su colorido puerto Nyhavn, una estampa que no olvidaremos, visitamos el castillo más grande de Escandinavia y no nos olvidemos del icono de la ciudad, la famosa escultura de La Sirenita.
Y como no, en esta época los mercados navideños afloran y el glögg y el chocolate caliente son los protagonistas para poder sobrellevar las gélidas temperaturas.
Si os ha picado la curiosidad y queréis saber todo lo que vimos en esta escapada a Copenhague en navidad, os lo cuento todo en este post.
Nueva aventura navideña en 3…2…1